· By Kika Rocha
Grammys 2026: la piel como gran protagonista
Transparencias estratégicas, corsetería visible y construcciones casi escultóricas dominaron la noche. No fue una alfombra de cuento de hadas; fue una pasarela de mujeres que entienden que hoy la moda también es performance y de hombres con estilo sartorial que recurren a la elegancia para hacer historia. Por su puesto la cuota latina se hizo presente y brilló como solo lo saben hacer.

Karol G — romanticismo con filo sensual
La estrella colombiana apostó por un vestido de encaje azul hielo con corsé estructurado, firmado por Paolo Sebastian que se convirtió en uno de los momentos de estilo más comentados de la noche. Lo complementó con tacones de Gianvito Rossi y joyería de Jacob & Co. Fue una pieza que abrazaba su esbelta figura con una delicadeza casi etérea. La abertura en la pierna y la transparencia del tejido le aportaban sensualidad sin perder sofisticación.
Más que provocar, el look jugó en un territorio mucho más interesante: el de la sensualidad inteligente. Karol entendió algo clave de la alfombra moderna —mostrar piel no es escándalo cuando hay construcción couture detrás.

Sabrina Carpenter — una novia de alfombra roja
Otro traje de encaje soñado fue Sabrina Carpenter que brilló en un vestido joya Valentino en blanco lleno de elegancia clásica. Confeccionado a su medida, este diseño de inspiración nupcial se realiza en un tejido semitransparente. Se destaca por su capelina etérea, en el cuerpo entallado adornado con delicados bordados florales y una falda de volantes, todo realzado con un sutil recubrimiento de pedrería.

Cher — la diva que convirtió la transparencia en legado
Si alguien puede llevar un vestido revelador sin pedir permiso, es Cher. La leyenda apareció con un diseño oscuro de transparencias estratégicas que evocaba la estética atrevida que ella misma ayudó a popularizar décadas atrás. Cher regresó a los Grammy con un look impactante de Luis De Javier, una mezcla de bodysuit transparente y detalles de cuero deconstruido que reflejaron su estatus de leyenda mientras aceptaba el Lifetime Achievement Award. Más que seguir la tendencia del naked dress, la recordó cómo propia.
Su presencia funcionó como un puente entre generaciones: mientras nuevas artistas exploran la provocación, Cher reafirma que la rebeldía siempre ha sido parte del ADN del pop.

Chappell Roan — el naked dress que encendió la conversación
Si hubo un vestido que detonó debate inmediato, fue el suyo. Transparente, dramático y absolutamente consciente del impacto mediático. Este tipo de piezas ya no buscan aprobación universal, buscan ser virales en redes sociales. Sin duda, fue uno de los momentos más comentados gracias a un atrevido diseño Mugler Sheer y sus detalles de impacto. Un recordatorio perfecto de que la alfombra roja actual se mueve al ritmo de las plataformas digitales.

Olivia Dean — llegó de black and white
Con tan solo 26 años, la cantante y compositora se consagró como Artista Revelación en los Grammy, pero incluso antes de subir al escenario ya había captado todas las miradas. Lo hizo con un Chanel hecho a medida, una pieza que refleja con claridad la nueva sensibilidad que Matthieu Blazy está imprimiendo en la maison. El vestido, de paleta bicolor, combinaba una falda amplia y escultural con un cuerpo cubierto de lentejuelas, rematado por un delicado detalle de plumas en la cintura. El look se completó con pendientes y pulsera Panthère de Cartier, además de anillos de la misma casa, aportando un brillo sofisticado y atemporal.

Heidi Klum — la moda como escultura
La supermodelo llevó la tendencia “nude illusion” al extremo con un vestido creado a partir del molde en su propio cuerpo. No era solo un outfit —era casi una pieza de museo contemporáneo. Moda conceptual en su máxima expresión acompañado de un escote de palabra de honor, cierres laterales y un efecto que recrea a la perfección el cuerpo de la artista.

Lady Gaga — teatro, plumas y autoridad fashion
Lady Gaga en gown negro de Matières Fécales, con plumas dramáticas y estética teatral que dominó la alfombra roja. Gaga regresó a su territorio natural: el drama. Entre plumas, silueta imponente y una presencia que convertía cada paso en espectáculo, la reina del estilo dark, fue protagonista.
En una alfombra cargada de piel expuesta, su look recordó que el impacto también puede venir del volumen y la teatralidad. Un estilo que fusiona en ella la elegancia y fuerza escénica con un aire seductor, destacándose por el toque absoluto del negro en propuestas teatrales y de siluetas estructuradas.

Estos son los hombres elegidos de esta lista, dos de ellos orgullosamente latinos
Bad Bunny (que fue de los grandes ganadores de la noche) volvió a ser un referente de moda con su esmoquin corsetado de Schiaparelli, obra de Daniel Roseberry, una pieza de arte que combinó sastrería tradicional con detalles de alta costura y joyas de Cartier.

J Balvin llegó acompañado de su esposa Valentina Ferrer, quien deslumbró con un look elegante — según las imágenes de su llegada, Ferrer posó en la alfombra en un vestido Zuhair Murad con joyería de Tiffany & Co., mientras J Balvin aportó su estilo con accesorios de alta relojería como un Audemars Piguet en su atuendo.

Justin Bieber eligió un traje oversized negro de Balenciaga con accesorios statement (incluyendo un collar de diamantes) para la alfombra roja, marcando su regreso a la ceremonia tras varios años. Hailey Bieber, su esposa, combinó con él un vestido negro de Alaïa (diseñado por Pieter Mulier) en paneles transparentes que jugaron con la silueta, además de joyería deslumbrante por Lorraine Schwartz, creando así un conjunto elegante y moderno.

La 68ª edición de los Premios Grammy 2026 reafirmó su lugar como la gala más influyente de la industria musical y como antesala natural de la siguiente gran alfombra roja: los Premios Oscar. Más allá de la música, los Grammy se consolidan como un escenario de expresión, identidad y poder creativo, donde la moda dialoga con el arte sonoro y demuestra que el estilo también es un lenguaje capaz de contar historias que trascienden fronteras.
Con cariño… Kika
_____________________________________________________________
Read our english version here
Grammys 2026: Skin Takes Center Stage

Strategic sheerness, visible corsetry, and almost sculptural constructions dominated the night. This was not a fairytale red carpet; it was a runway of women who understand that fashion today is also performance, alongside sartorially sharp men who relied on elegance to make history. Naturally, the Latin presence was undeniable — shining in the way only they know how.
Karol G — Romanticism with a Sensual Edge
The Colombian star chose an ice-blue lace gown with a structured corset by Paolo Sebastian, quickly becoming one of the evening’s most talked-about style moments. She paired it with Gianvito Rossi heels and Jacob & Co. jewelry. The piece embraced her slender figure with an almost ethereal delicacy, while the thigh-high slit and sheer fabric added sensuality without sacrificing sophistication.
Rather than provoke, the look operated in a far more compelling space — that of intelligent sensuality. Karol understood a key element of the modern red carpet: showing skin is not scandalous when couture construction stands behind it.
Sabrina Carpenter — A Red Carpet Bride
Another dreamy lace moment came from Sabrina Carpenter, who dazzled in an elegant white Valentino jewel gown. Custom-made, the bridal-inspired design featured semi-sheer fabric, highlighted by an ethereal cape, a fitted bodice adorned with delicate floral embroidery, and a tiered skirt — all enhanced by a subtle layer of beading.
Cher — The Diva Who Turned Transparency into Legacy
If anyone can wear a revealing dress without asking permission, it is Cher. The legend appeared in a dark design with strategic transparency that echoed the daring aesthetic she helped popularize decades ago. Returning to the Grammys in a striking Luis De Javier creation — a fusion of a sheer bodysuit and deconstructed leather details — she embodied her legendary status while accepting the Lifetime Achievement Award.
Rather than follow the naked-dress trend, she reminded us it has always been hers. Her presence bridged generations: while newer artists explore provocation, Cher reaffirmed that rebellion has always been part of pop’s DNA.
Olivia Dean — A Black-and-White Arrival
At just 26, the singer-songwriter was crowned Best New Artist — but even before taking the stage, she had already captured every gaze. She wore a custom Chanel piece reflecting the new sensibility Matthieu Blazy is imprinting on the maison. The bicolor gown paired a voluminous sculptural skirt with a sequin-covered bodice, finished with a delicate feather detail at the waist. Panthère de Cartier earrings and bracelet, along with matching rings, completed the look with timeless sophistication.
Chappell Roan — The Naked Dress That Sparked Conversation
If one dress ignited immediate debate, it was hers: transparent, dramatic, and fully aware of its media impact. These pieces no longer seek universal approval — they aim to go viral. Undoubtedly one of the night’s most talked-about moments, her bold Mugler sheer design served as a perfect reminder that today’s red carpet moves at the speed of digital platforms.
Heidi Klum — Fashion as Sculpture
The supermodel took the “nude illusion” trend to the extreme with a dress molded directly from her own body. It wasn’t just an outfit — it was nearly a contemporary museum piece. Conceptual fashion at its highest expression.
Lady Gaga — Theater, Feathers, and Fashion Authority
Lady Gaga wore a black gown by Matières Fécales, complete with dramatic feathers and a theatrical aesthetic that dominated the red carpet. She returned to her natural territory: drama. With commanding volume and a presence that turned every step into spectacle, the queen of dark glamour became a defining protagonist of the night.
On a carpet filled with exposed skin, her look reminded us that impact can also come from scale and theatricality — a style that merges elegance with stage power while seducing through structured silhouettes and the absolute force of black.
The Men on The List include Two Proud Latinos
Bad Bunny — one of the night’s biggest winners — once again positioned himself as a fashion reference in a corseted Schiaparelli tuxedo by Daniel Roseberry, a work of art blending traditional tailoring with haute couture details and Cartier jewelry.
J Balvin arrived alongside his wife, Valentina Ferrer, who stunned in an elegant Zuhair Murad gown with Tiffany & Co. jewelry. Balvin complemented the moment with his signature style, incorporating high-horology accessories such as an Audemars Piguet timepiece.
Justin Bieber opted for an oversized black Balenciaga suit with statement accessories—including a diamond necklace—marking his return to the ceremony after several years. His wife, Hailey Bieber, matched the mood in a black Alaïa gown by Pieter Mulier, featuring sheer panels that played with the silhouette, finished with dazzling Lorraine Schwartz jewelry for a modern, refined pairing.
The 68th Annual Grammy Awards reaffirmed their place as the music industry’s most influential gala and as the natural prelude to the next major red carpet: the Oscars. Beyond music, the Grammys continue to stand as a platform for expression, identity, and creative power — where fashion dialogues with sonic artistry and proves that style is a language capable of telling stories that transcend borders.
With love…
Kika
