Eco-cita con el arte

· By Kika Rocha

Eco-cita con el arte

Uno de los universos con los cuales me identifico, sin duda, es de la relojería, pues pocas marcas logran mantenerse vigentes a lo largo de las décadas sin perder su esencia. Y Citizen lo ha hecho con maestría, celebrando 50 años de innovación con una visión clara que es fusionar tecnología, sostenibilidad y diseño en piezas que trascienden el tiempo y por supuesto, el estilo.

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La celebración de este aniversario tuvo lugar en el icónico Museo Guggenheim, un escenario tan vanguardista como la filosofía de la marca. Allí, la tecnología Eco-Drive fue la gran protagonista, recordándonos por qué Citizen sigue liderando el futuro de la relojería.

Porque hablar de Citizen es hablar de innovación responsable. Su tecnología Eco-Drive nos cambió las reglas del juego al eliminar la necesidad de baterías tradicionales. Estos relojes se alimentan de cualquier fuente de luz —natural o artificial— transformándola en energía. El resultado: son piezas que no solo son estéticamente impecables, sino también sostenibles, y en una industria donde el lujo evoluciona hacia la conciencia ambiental, la tecnología Eco-Drive se convierte en un símbolo de cómo el diseño puede ir de la mano con el respeto por el planeta.

Lo que representa para Citizen una de las innovaciones más relevantes en la relojería contemporánea, al permitir que los relojes funcionen a partir de cualquier fuente de luz, ya sea natural o artificial. Gracias a sus células solares de alta absorción, esta energía se transforma y se almacena para garantizar un funcionamiento continuo, incluso en condiciones de baja iluminación, con una reserva de carga que puede durar meses sin necesidad de exposición directa.

Estos relojes además de brindarnos tecnología también los vemos como una declaración de estilo, entendiendo algo fundamental y es que ya no es solo funcional, es profundamente emocional y va de la mano con nuestros looks. Desde mi mirada experta en moda, el reloj se ha convertido en ese accesorio capaz de transformar nuestras prendas.

Si antes era una pieza única y casi permanente, hoy hablamos de un verdadero “armario de relojes” porque mientras más opciones tenemos, existen más posibilidades de expresión. Incorporar un reloj statement es uno de los recursos más poderosos para elevar un outfit clásico y darle un giro contemporáneo. Es ese detalle que habla de seguridad, sofisticación y carácter.

En cuanto a mi estilo personal, puedo decir que, aunque existen distintas categorías con las que podemos identificarnos, el mío se inclina claramente hacia lo clásico: una base sólida, atemporal y elegante que define la mayoría de mis looks. Sin embargo, la verdadera clave está en saber reinterpretarlo y actualizarlo con mi sensibilidad contemporánea y visión de las tendencias actuales.

Cabe destacar que llevo ya tres años de la mano de esta marca como una de sus embajadoras, y para mí es un verdadero orgullo portar una pieza de lujo que no solo me permite gestionar mi tiempo y mi agenda con precisión, sino que también aporta un toque de sofisticación a mi imagen.

Además, como editora de People en Español, he tenido la oportunidad de compartir sus avances e innovaciones, lo que sin duda enriquece mi trabajo y fortalece el vínculo que siento con lo que Citizen representa para mí.

La mezcla de sus piezas tradicionales con accesorios modernos crea una propuesta visual, rica y actual en la marca. En este contexto, los relojes de Citizen juegan un papel protagónico: no solo acompañan, sino que definen el look como complementos clave en diseño, versatilidad y carácter. Dentro de esta celebración, algunas referencias se destacan por su capacidad de adaptarse a distintos estilos y momentos: 

  • Citizen Tsuyosa 60

Una propuesta moderna con espíritu urbano. Su diseño limpio y contemporáneo lo convierte en el aliado perfecto para looks sofisticados con un toque relajado.

 

  • Citizen L Rainell

Delicadeza y feminidad en su máxima expresión. Ideal para quienes buscan una pieza sutil, pero con presencia, perfecta para estilismos elegantes y románticos.

 

 

  • Citizen L Bianca

Un verdadero ícono de versatilidad, mi favorito y el que acompaña mis looks. Este modelo combina elegancia y funcionalidad, adaptándose tanto a un outfit casual con jeans —donde puede ser protagonista— como a uno más sofisticado.

En su versión en oro amarillo, aporta calidez y resalta especialmente cuando se combina con perlas, creando un contraste exquisito entre lo clásico y lo contemporáneo. En acero inoxidable, logra un equilibrio perfecto entre sostenibilidad y lujo discreto, ideal para estilismos más relajados donde el reloj se convierte en el centro de atención.

 

 

Las tendencias actuales lo confirman: los accesorios están viviendo un momento protagónico, entre aretes dorados oversized, cinturones statement, perlas reinventadas y hasta sombreros de inspiración, todos conviven en propuestas de look donde cada pieza suma personalidad y van muy de la mano con los relojes Citizen.

En este escenario, deja de ser un complemento secundario para convertirse en una declaración. Combinarlo con perlas heredadas, por ejemplo, no solo construye un look visualmente atractivo, sino que también conecta generaciones, emociones y memorias. Llevar una pieza de Citizen es, en muchos sentidos, una inversión personal. Es sentirse más seguro y listo para enfrentar el mundo. Es proyectar poder sin decir una palabra.

Gracias al extraordinario equipo de la marca que hace que todo esto sea posible con celebraciones a la altura: Eric Horowitz, Michelle Leo y Susan Chandler. Como siempre, fue un verdadero placer compartir tiempo de calidad con People Inc y mis chicas Floria Fung, Cassie Wolff y Shannon Scheadler Amann. Para esta ocasión, llevé con orgullo moda colombiana de la diseñadora María Angélica Guerra, complementada con joyas de Fabrizio Giannone y, por supuesto, mi reloj Bianca L de Citizen.

Porque al final, el verdadero lujo no está solo en lo que llevas, sino en cómo te hace sentir. Y en ese lenguaje silencioso del estilo, Citizen lleva 100 años hablando con absoluta precisión y de esos años, 50 con tecnología Eco Drive.

 

Con cariño… Kika

 

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Fifty and fabulous

 

One of the worlds I most identify with, without a doubt, is watchmaking—because very few brands manage to remain relevant across decades without losing their essence. Citizen has done so masterfully, celebrating 50 years of innovation with a clear vision: to fuse technology, sustainability, and design into pieces that transcend time—and, of course, style.

This anniversary celebration took place at the iconic Guggenheim Museum, a setting as avant-garde as the brand’s philosophy. There, Eco-Drive technology took center stage, reminding us why Citizen continues to lead the future of watchmaking.

Because speaking of Citizen is speaking of responsible innovation. Its Eco-Drive technology changed the game by eliminating the need for traditional batteries. These watches are powered by any source of light—natural or artificial—transforming it into energy. The result: pieces that are not only aesthetically impeccable, but also sustainable. In an industry where luxury is evolving toward environmental consciousness, Eco-Drive stands as a symbol of how design and respect for the planet can go hand in hand.

For Citizen, this represents one of the most significant innovations in contemporary watchmaking, allowing timepieces to operate using any light source. Thanks to high-absorption solar cells, this energy is converted and stored to ensure continuous performance, even in low-light conditions, with a power reserve that can last for months without direct exposure.

Beyond technology, these watches are also a statement of style. We understand something fundamental: they are no longer purely functional—they are deeply emotional and move in harmony with our looks. From my perspective as a fashion expert, the watch has become that accessory capable of transforming an outfit.

If it was once a single, almost permanent piece, today we speak of a true “watch wardrobe.” The more options we have, the greater our possibilities for expression. Incorporating a statement watch is one of the most powerful ways to elevate a classic outfit and give it a contemporary twist. It’s that detail that speaks of confidence, sophistication, and character.

As for my personal style, while there are many categories we can identify with, mine clearly leans toward the classic: a solid, timeless, and elegant foundation that defines most of my looks. However, the real key lies in reinterpreting it and updating it through my contemporary sensibility and vision of current trends.

It’s worth noting that I have been working alongside this brand for three years as one of its ambassadors, and for me it is a true honor to wear a luxury piece that not only helps me manage my time and schedule with precision, but also adds a touch of sophistication to my image.

Additionally, as an editor at People en Español, I’ve had the opportunity to share its advancements and innovations, which undoubtedly enriches my work and strengthens the connection I feel with what Citizen represents to me.

The blend of its traditional pieces with modern accessories creates a rich, current visual proposal within the brand. In this context, Citizen watches play a leading role: they don’t just complement—they define the look as key elements of design, versatility, and character. Within this celebration, several references stand out for their ability to adapt to different styles and moments:

 

Citizen Tsuyosa 60

A modern proposal with an urban spirit. Its clean, contemporary design makes it the perfect ally for sophisticated looks with a relaxed edge.

 

 

Citizen L Rainell

Delicacy and femininity at their finest. Ideal for those seeking a subtle yet striking piece, perfect for elegant and romantic styling.

 

 

Citizen L Bianca

A true icon of versatility—my personal favorite and the one that accompanies my looks. This model blends elegance and functionality, adapting effortlessly to both a casual jeans outfit—where it can take center stage—and a more refined ensemble.

In its yellow gold version, it adds warmth and stands out especially when paired with pearls, creating an exquisite contrast between classic and contemporary. In stainless steel, it achieves a perfect balance between sustainability and understated luxury, ideal for more relaxed styling where the watch becomes the focal point.

 

Current trends confirm it: accessories are having a major moment. From oversized gold earrings and statement belts to reinvented pearls and even inspired hats, all coexist in styling proposals where each piece adds personality—perfectly in tune with Citizen watches.

In this context, the watch is no longer a secondary accessory—it becomes a statement. Pairing it with heirloom pearls, for example, not only creates a visually compelling look, but also connects generations, emotions, and memories. Wearing a Citizen piece is, in many ways, a personal investment. It’s about feeling more confident and ready to face the world. It’s about projecting power without saying a word.

Special thanks to the extraordinary team behind the brand who make all of this possible with celebrations that truly rise to the occasion: Eric Horowitz, Michelle Leo, and Susan Chandler, to name just a few. As always, it was a true pleasure to spend quality time with People Inc and my girls Floria Fung, Cassie Wolff, and Shannon Scheadler Amann. For this occasion, I proudly wore Colombian fashion by designer María Angélica Guerra, complemented with jewelry by Fabrizio Giannone and, of course, my Citizen Bianca L watch.

Because in the end, true luxury is not only about what you wear, but how it makes you feel. And in that silent language of style, Citizen has been speaking with absolute precision for 100 years—50 of them powered by Eco-Drive technology.

 

 

With love…

Kika

 

 

 

 

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