· By Kika Rocha
Navidad en NY
La historia del árbol de Navidad va mucho más allá de una simple tradición: nace de antiguos rituales paganos y cristianos que celebraban la vida, la luz y la esperanza en los días más oscuros. Esta simbología, tan cargada de emoción, ha evolucionado hasta convertirse en el corazón de nuestra decoración cada año, pero también en una fuente de inspiración estética para el hogar y la moda de la temporada.

No importa el tamaño del árbol. Así como el majestuoso del Rockefeller Center en Nueva York —una ciudad que encarna la magia navideña y atrae miradas de todo el mundo— nuestro árbol, aunque pequeño, tiene un valor inmenso. Es un símbolo profundamente sentido que representa la celebración que viviré junto a mi hija Victoria y nuestro querido Goldie, cargado de amor, tradición y momentos compartidos.


Sin embargo, cada Navidad llega acompañada de fuertes influencias que marcan la forma en que decoramos, celebramos y reinterpretamos esta tradición tan especial. A continuación les comparto algunas ideas de árboles para esta temporada:

1.Los árboles orgánicos con ramas ligeras y verdes vibrantes están en auge. Lo “natural” se viste con adornos artesanales, fibras recicladas y luces cálidas, conectando con movimientos de sustentabilidad que, al mismo tiempo, inspiran vestidos, accesorios y paletas de color para esta temporada.

2.Cuando el minimalismo es protagonista, menos, es más: los tonos neutros como crema, beige, madera natural y verde bosque dominan los interiores modernos. Esta estética se traduce hacia nuestro clóset con piezas de punto, siluetas relajadas y tejidos nobles —perfecto para las reuniones en casa.

3.A brillar con luz propia: el color oro viejo, los metales suaves, y detalles vintage traen un toque de nostalgia renovada. Al igual que en moda, el brillo en la decoración no compite, dialoga con el entorno. Lo vemos en accesorios delicados, lazos de satén y tejidos con destellos sutiles.

4.Motivos artesanales inspirados en las técnicas tradicionales como los bordados, tejidos y pequeños amuletos, elevan el árbol de Navidad a una pieza casi escultórica. Este enfoque va de la mano con el interés actual por una moda con significado y propósito.

Es así como decorar el árbol se transforma en un ejercicio creativo, al igual de cómo elegir un look para esta temporada, donde cada adorno habla de recuerdos, valores y estilo personal.

Esta experiencia la vivo cada año con mi hija Victoria y nuestro querido amigo Goldie, desde elegir el arbol en el campo y su tonalidad, hasta colgar cada figurita con intención. Es un momento de calma y creatividad en medio de la temporada, donde la moda, el diseño y la tradición van de la mano.

En esta Navidad, que la decoración del hogar y nuestros looks no solo nos vistan por fuera, sino que cuentan quiénes somos y cómo celebramos lo que realmente importa.
Con cariño… Kika
